miércoles, 11 de agosto de 2021

 

SEQUIA: POSIBLES REPERCUSIONES Y RECOMENDACIONES DE MANEJO.

2. CEREZOS


En el segundo artículo de esta serie abordaré el posible impacto negativo que puede tener la falta de agua sobre el desarrollo vegetativo y productivo de los cerezos.  Como fue mencionado en mi artículo anterior (SEQUIA: POSIBLES REPERCUSIONES Y RECOMENDACIONES DE MANEJO.  1. Uva de Mesa), este efecto dependerá de la época en que ésta ocurra, su magnitud, su duración en el tiempo, y la condición previa de las plantas.

En primer lugar, asumiendo que hubo un adecuado suministro de agua de riego en el período poscosecha, es fundamental que desde el estado de yema hinchada hasta la cuaja de frutos el suelo tenga un buen contenido de humedad.  En caso contrario se producirán problemas de cuaja y de desarrollo de brotes.  Así, considerando la muy baja pluviometría de este otoño e invierno a la fecha, recomiendo dar uno o dos buenos riegos (en profundidad) antes del 20 de agosto, si se dispone de agua.

Si ocurre una restricción de agua moderada, que se produzca solamente durante septiembre y la primera quincena de octubre, se vería afectada negativamente la división celular de los frutos y su desarrollo de pared celular, y también el crecimiento de brotes y hojas.  Esto traerá consigo un menor potencial de calibre y fruta más blanda, y además originará ramillas más cortas y dardos más compactos para la siguiente temporada.  Si este fuera el escenario, sugiero hacer ajuste temprano de carga (según la cantidad de la cuaja) y realizar varias aplicaciones foliares de calcio y bioestimulantes.

Por otra parte, si hay un déficit significativo de agua durante las últimas tres semanas antes de cosecha (fase III, elongación celular) el tamaño de la fruta y su firmeza se verán seriamente afectados, y también el desarrollo de brotes.  En este caso, sugiero evaluar la eliminación total de la fruta y concentrarse en favorecer la integridad de las hojas, pensando en la siguiente temporada y la permanencia del huerto a futuro.

Cabe señalar que restricciones hídricas importantes—pero sin que provoquen caída de hojas—en el período de inducción y posterior diferenciación de yemas frutales (noviembre a abril) darán origen a una muy alta cantidad de frutos dobles o deformes en la cuaja de la primavera siguiente.  En esta circunstancia el uso de bloqueadores solares no será de utilidad.   

Ante una muy grave escasez de agua a lo largo de toda la temporada, en algún momento será necesario implementar medidas drásticas, como puede ser dejar algunos huertos en producción y otros rebajarlos fuertemente sobre madera gruesa (“poda a tocones”).

 

 

 

 

 

 

 

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